San Eutropio

 

 

 

San Eutropio (404 d.C.) es el patrón de El Espinar.  Fue enviado desde Roma en el siglo III para evangelizar a los habitantes de Saintes en el suroeste de Francia. No se sabe con exactitud si fue martirizado por los habitantes o por las autoridades romanas, aunque la tradición dice que fue a Francia acompañado en misión apostólica por San Dionisio. Después de predicar a la gente del pueblo  fue expulsado de Saintes y tuvo que refugiarse en una cueva de los alrededores. Allí se dedicó a orar y adoctrinar a todo aquél que se lo pedía; convirtiendo y bautizando entre otros a Eustella de Saintes, la hija del gobernador romano. Al enterarse el padre de la muchacha que era cristiana, la expulsó de la casa y ordenó a los carniceros de Saintes que asesinaran a Eutropio. Eustela encontró a San Eutropio muerto, con la cabeza destrozada por un hacha después de haber sido martirizado a latigazos y le enterró en la cueva donde siempre había vivido. Desde la Edad Media, una de las paradas obligadas en la Vía Turonensis del Camino de Santiago es la iglesia de Saintes donde se veneran sus reliquias. Existe también una capilla dedicada a él en Cluny, en el inicio del Camino de Santiago. Fueron los cluniacenses quienes extendieron su culto por la Borgoña y por el Camino de Santiago. 

 

Sobre el origen de la iglesia de San Eutropio en El Espinar nos cuentan  una bonita leyenda. Según  D. Tomás Bánez de Rivera (1675): “Un pastorcillo guardaba su ganado en lo montuoso de El Espinar, junto a una fuente. Se le apareció San Eutropio y le dijo que fuese a todos los habitadores de las antiguas caserías de aquel valle y les dijese que Dios se servía de que todos viniesen a habitar y formar pueblo en medio de aquel monte, y que edificasen una iglesia junto a la misma fuente, e hiciesen patrón al mismo San Eutropio y que él intercedería para que aquel lugar fuese muy aumentado y celebrado.... Dieron crédito a la revelación y trataron de fundar el lugar, desmontando el sitio, fabricaron iglesias, formaron Concejo, construyeron casas, edificaron ermitas...” 

 

Celebramos su festividad el 30 de abril.