HORARIOS DE MISAS

SUSPENDIDAS POR ALARMA SANITARIA

Viernes 19:00 h, sábado 19:00 h. domingo 10:00 h. 12:00 h. 19:00 h.

Rezo del rosario: 18:30 h. (viernes, sábado y domingo)

LECTURAS





 

 

"La oración tiene el poder de transformar en bien lo que en la vida de otro modo sería una condena; tiene el poder de abrir un horizonte grande a la mente y de agrandar el corazón"

                                                         Papa Francisco 

Aun en los momentos de mayor entrega a los pobres y enfermos, el Señor siempre dedicó tiempos para la oración, para retirarse y estar a solas con el Padre, para escucharlo y acoger su voluntad. Se ve esta actitud del Maestro en Cafarnaún, episodio del cual el Papa tomó el ejemplo, cuando todos le llevaban a los enfermos para sanar: Él les sana, pero antes del alba, se retira a un lugar solitario y reza. “¡Todos te buscan!”, le dicen los discípulos. Pero Él responde: “Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido” (cfr Mc 1, 35-38).

 


«Los primeros testigos» Domingo II de Tiempo Ordinario

La vocación de los primeros discípulos de Jesús en el Evangelio de Juan, que leemos este domingo, ha sido comparada con el fuego del anuncio que prende rápidamente, con el alud de nieve que arrastra más nieve y con el corredor que pasa el testigo al siguiente. Da la impresión de estar ante un movimiento que no cesa. Todo empieza con una indicación del Bautista, que, viendo a Jesús pasar, lo señala y dice: «He ahí el cordero de Dios». Inmediatamente, Andrés y Juan comienzan a seguir a Jesús quien les invita a ver donde vive. Andrés se lo comunica a Simón y lo conduce a Jesús. Después, Jesús llama a Felipe y éste se lo dice a su amigo Natanael, de modo que en breve tiempo se ha formado el primer grupo de los Doce. La Iglesia ha comenzado a existir convocada por Jesús, que parece tener prisa en constituirla. Para ello, viaja desde Judea a Galilea, tierra de Andrés y Pedro, donde conoce a Felipe y Natanael. Todo produce la impresión de que se trata de un plan previsto. Y así fue. A Simón le cambia el nombre y a Natanael le revela que le conoce de tiempo atrás, cuando estaba debajo de la higuera.

 

Este movimiento hacia Cristo no ha cesado desde entonces. La fe se transmite de persona a persona, como dice el Papa Francisco. Basta que uno se atreva a señalar a Cristo para que provoque en alguien el deseo de conocerlo, como ocurrió con los dos primeros discípulos, que le preguntaron: «Maestro, ¿dónde vives?». Para que esto suceda...


El valor ecuménico del Domingo de la Palabra

carta encíclica del papa francisco

CARTAS DE NUESTRO OBISPO D. CESAR FRANCO