El facistol

 

 

El facistol de la iglesia de San Eutropio (S XVIII) es un monumental atril donde se colocaban los libros de cantos. Consta de tres piezas fundamentales: pedestal, peana y atril. Todas ellas se encuentran unidas por un vástago interior sobre el que encajan.

 

Cuenta con cuatro caras porque en cada una de ellas se colocaba el libro de canto con cada voz. Los facistoles más antiguos que se conocen corresponden al S XV. El facistol de la iglesia es cuádruple, con forma de pirámide truncada y está montado con una estructura giratoria que descansa sobre un pie.  Tiene su origen en los que se construyeron durante el Renacimiento, que permitían tener abiertos cuatro libros a la vez. Se trata de un mueble fuerte, austero y puro.

 

Se encuentra decorado con motivos vegetales dorados con pan de oro y su pie con base triangular se remata con tres garras.  Se colocaba en el centro del coro para que los libros corales de canto gregoriano, que eran bastante grandes; pudieran verse desde todos los sitiales de la sillería. En aquella época en vez de transcribir una partitura para cada intérprete, se creaban libros con partituras de gran tamaño.

 

                               Facistol del coro



Libros de canto gregoriano como estos se leían desde el facistol, cada uno de ellos colocados en una cara.

Para elaborar los libros corales se empleaba el pergamino que se obtenía de la piel de oveja y en ocasiones para folios de gran tamaño se empleaba la piel de venado. El fabricante de pergaminos facilitaba los folios ya pulidos y cortados en pliegos del tamaño requerido. La iglesia debió contar con un depósito para la conservación de los cantos corales. En la composición de los libros del coro trabajaban escribanos y miniaturistas.